|
Biblioteca Ruiz Luque: Ubicada en Montilla, la constitución
de sus fondos es labor personal de su creador, que a lo largo
de cincuenta años ha conseguido reunir un conjunto de obras de
calidad y rareza excepcionales. La biblioteca dispone de una amplia
selección dedicada a las historias locales, probablemente la más
completa de España; libros de viajes; tratados de geografía y
ciencias; literatura; obras morales; y un extenso apartado de
bibliografías. Se conserva también en esta biblioteca un buen
número de folletos de muy variada tipología, muchos de enorme
rareza. Hay que hacer constar que este tipo de impreso, por su
carácter de publicación efímera, resulta muy difícil de localizar
en biblioteca alguna, lo que incrementa notablemente su interés.
Lo mismo cabe decir de las singulares impresiones del siglo XVII
procedentes de talleres locales, como las muy raras de Montilla,
Utrera o Baeza, que alberga la biblioteca. Las primeras impresiones
realizadas en Córdoba, Sevilla o Málaga cuentan con, al menos,
un ejemplar.
Su
sección de manuscritos es extensa y rica, 501 piezas, sobre todo
en lo relativo a la historia de Andalucía en los siglos XVII y
XVIII. Abunda la documentación jurídica y hay también algunos
manuscritos literarios de singular rareza, algunos extranjeros,
la mayoría inéditos. Se conservan en esta sección varias historias
inéditas de Montilla y de otras ciudades andaluzas. Entre sus
fondos se encuentra el manuscrito fundacional de Santa María de
las Cuevas.
En
cuanto al número de ejemplares, la biblioteca cuenta con unos
30.000 impresos, de los cuales más de 20.000 pertenecen al fondo
antiguo, entre los siglos XV y XVIII. Varios centenares no aparecen
en el Catálogo Colectivo del Patrimonio Bibliográfico Español,
por loq eu han de estimarse provisionalmente como ejemplares únicos.
Abundan en el fondo de los diglos XVIII y XIX los libros de historia
local y general, literatura, viajes, oratoria sagrada, tratados
científicos y bibliografía. Los mejores impresores de la época,
como Joaquín de Ibarra o Enrique Rasco, están ampliamente representados.
Hay también una estimable cantidad de impresos realtivos a la
Guerra Civil. La colección bibliográfica, que incluye los catálogos
de anticuaria, supera las siete mil piezas, desde el siglo XIX
a la actualidad. Es también notable su colección de folletos y
hojas volantes, probablemente la más completa de Andalucía.
A
través del análisis de estos fondos se puede afirmar que no se
trata de una biblioteca de aluvión, sino de un conjunto estructurado
en torno a una voluntad, en este caso, el estudio de la historia
y las imprentas locales andaluzas y españolas. La calidad de los
ejemplares, aspecto éste no anecdótico en la constitución de una
biblioteca de prestigio, está asegurada por ser un bibliófilo
el que los ha reunido.
|