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Museo
Garnelo: El
Museo Garnelo de Montilla nace como resultado de una convergencia
de voluntades entre el coleccionismo privado y las instituciones
públicas, con una intención precisa, que no es otra que situar
en el lugar que le corresponde por méritos propios a uno de los
artistas más destacados de la pintura española, cuya biografía
se inserta en una etapa apasionante de la historia de nuestro
país, sometida a importantes transformaciones que afectarán de
manera determinante a la nueva dinámica social, cultural y económica
que llegará a constituir para nosotros la esencia del siglo XX.
José
Garnelo partiendo aún de los últimos destellos del arte decimonónico,
supo adecuar su programa pictórico a las nuevas alternativas que
se proponían desde la vanguardia, asumiendo en todo momento una
disposición reflexiva y crítica respecto a ésta, que le llevó
igualmente a desplegar una búsqueda constante de nuevos planteamientos
estéticos, pero sin renunicar, en lo relativo a la práctica de
la pintura, a todo aquello que él juzgaba que eran sus valores
imperecederos. Guiado por esta idea, el artista nunca se dejó
seducir por la disolución de la estructura formal, ratificando
constantemente en el desarrollo de sus programas compositivos
este para él irrenunciable factor constitutivo de la obra de arte.
Las
51 obras que componen este Museo han sido especialmente seleccionadas
para que la visita a este enclave constituya un recorrido ampliamente
representativo de las distintas etapas y múltiples facetas del
artista, con objeto de que el espectador pueda valorar con justeza
la auténtica dimensión y la excepcional valía de la producción
de José Garnelo.
Se
han incluido dibujos, acuarela, y sobre todo, óleos, atendiendo
asimismo una gran variedad en lo referente a temáticas: pintura
religiosa, donde podmeos destacar la obra Dolorosa; de historia,
apartado en el que sobresale el lienzo titulado El pedagogo; mitológica,
temática magníficamente representada por su voluptuosa Bacante;
alegórica, en la que destaca a la par, en sensualidad, la acuarela
denominada La Belleza; costumbrista, género en el que podríamos
insertar su expresiva composición titulada Gitanas o su dinámica
Capea en las Navas del Marqués. Entre los paisajes encontramos
en la colección distintos trabajos del artista, quizá el más representativo
entre ellos sea Olivos y cipreses en Corfú, obra de gran luminosidad
y ricas trasparencias. Por último, hemos de hacer mención igualmente
de sus retratos, especialidad en la que Garnelo fue un destacado
maestro, hasta el punto de ser nombrado en su época Pintor de
la Corona.
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